3 PASOS PARA DESVANECER LAS TOMAS NOCTURNAS (Y CONTINUAR CON LA LACTANCIA!)


Asumimos que los lectores de éste artículo, son padres de bebés de más de 6 meses que han tomado la decisión de la mano de su pediatra de desvanecer las tomas nocturnas a favor de una alimentación fundamentalmente de leche (materna o fórmula) y sólidos enfocada en el día. Como madres proveer de alimento a nuestro bebé es algo instintivo y natural, sin embargo muchas veces más que una necesidad nuestro bebé genera un hábito de comer en la noche, que incluso puede afectar que se alimente adecuadamente en el día. En éste artículo te compartimos algunas recomendaciones para desvanecer de manera gradual y al ritmo de tu bebé las tomas nocturnas:

  1. Extiende las tomas: puedes empezar por hacer lo posible por prolongar el tiempo que ocurre entre cada toma (al menos cada 4 horas). Para bebés que utilizan el chupón ésto es relativamente sencillo, para otros bebés puedes intentar arrullar o enfocarte en el paso 2.
  2. Disminuye la cantidad de leche: si tu bebé está acostumbrado a tomar 8 o 5 onzas de leche en las tomas nocturnas, es natural que su cuerpo se programe para recibir ésta cantidad de alimento y despierte. Intenta reducir las onzas de manera gradual día con día (Ejemplo: primer día 7 onzas, segundo día 6 onzas, así sucesivamente) y también la concentración de leche (Ejemplo primer día 7 onzas de agua con 6 cucharadas de leche). Si tu bebé es de pecho puedes intentar reducir el tiempo de las tomas o sacarte la leche y medir las onzas leche materna en el biberón.
  3. Remueve una de las tomas: dependiendo de las tomas que realice tu bebé, una vez que hayas trabajado en reducir la cantidad y diluirla, puedes intentar removerla o solito la pasará por alto ya que su cuerpo de manera gradual se ha acostumbrado a comer cada vez menos durante la noche.

Si tienes dudas si es el momento adecuado para que tu bebé deje las tomas nocturnas, puedes leer nuestro artículo: 3 señales de que tu bebé está listo para dejar las tomas nocturnas.

Baby Sleep Coach: Lorena Gasperini

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3 SEÑALES DE QUE TU BEBÉ ESTÁ LISTO PARA DEJAR LAS TOMAS NOCTURNAS


Atrás quedaron los días en los que tu bebé era un recién nacido, con un estómago diminuto de una onza que naturalmente te pedía comer cada hora o dos horas. Estamos frente a un bebé de más de 6 meses, que ha ido madurando neurológica y físicamente. Sin embargo aún sigue haciendo tomas con mucha frecuencia en la noche, de pecho o biberón y dentro de nuestro infinito agotamiento nos preguntamos, cuál será el momento indicado o cuándo llegará el día que deje las tomas nocturnas ¿? En éste artículo te explicamos algunas pautas que te podrían indicar que tu bebé está listo para dejar las tomas nocturnas:

  1. Crecimiento Consistente y acorde a su Edad: tu pediatra será el encargado de validar que tu bebé está creciendo en peso y talla consistentemente y acorde a su edad y que realmente podría estar listo para dejar las tomas nocturnas. La opinión de cada doctor puede variar infinitamente en cuanto a cuándo es la edad indicada, sin embargo una buena señal es que su crecimiento sea adecuado.
  2. Inicio de Alimentos Sólidos: si tu bebé ya ingiere alimentos sólidos, complementará muy bien las tomas de leche que realiza en el día. Esto es importante porque debe existir un balance, es decir, lo que deja de comer en la noche lo sustituye por alimento en el día.
  3. Come mejor en la noche que en el día: esto es muy común cuando el bebé ya desarrolló un hábito de comer en la noche, entonces sustituye tomas diurnas por nocturnas y se convierte en un círculo que no se rompe. Se puede identificar también porque la primera toma del día no la realiza adecuadamente o porque las tomas nocturnas ocurren casi siempre a la misma hora.

Si consideras que éste es tu caso, podrías empezar a desvanecer las tomas nocturnas día con día y al ritmo de tu bebé incluso sin sacrificar la lactancia materna.

Baby Sleep Coach: Lorena Gasperini

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6 RAZONES POR LAS QUE DESPIERTA TU BEBÉ (+6M)


Uno de los grandes problemas de los despertares nocturnos es que se pueden confundir las causas que los generan. En consecuencia desconocemos cómo reaccionar y qué hacer con un bebé que se despierta 4 o hasta 10 veces en la noche. Si bien es cierto que los bebés pueden tener molestias ocasionadas por el reflujo, dientes, calor, frío, sed, etc la mayoría de los problemas de sueño no giran alrededor de éstas causas. En éste artículo te explicamos las 6 razones más comunes por las que despierta tu bebé en la noche:

  1. Asociación de sueño: en qué condiciones aprendió a dormirse tu bebé? En dónde cierra los ojos? En tu pecho, en tu brazo, con arrullo, con un chupón? De la misma forma necesitará dormirse cada vez que despierte en el transcurso de la noche. Despertar es normal entre adultos, niños y bebés. Durante algunos segundos todos lo hacemos y retomamos el sueño rápidamente porque las condiciones son las mismas, seguimos sobre nuestra almohada o simplemente nos acobijamos y seguimos durmiendo. Si un bebé se duerme en el transcurso de la rutina por ejemplo; succionando el pecho o el biberón, necesitará hacer lo mismo para conciliar el sueño en el transcurso de la noche. Si no consigue succionar el pecho/biberón es como no conseguir su almohada.
  2. Expectativa Nocturna: partimos de que es normal que los bebés se despierten y por supuesto que nosotros reaccionemos ante el llanto de nuestro bebé. Pero qué sucede cuando tu bebé se despierta? Salimos corriendo a colocarle el chupón, sacarlo de la cuna para darle leche, cantamos, arrullamos o como dicen algunos padres comienza un baile tapatío? Todo esto genera una expectativa, en las primeras horas de la madrugada cuando el sueño del bebé es más ligero. Entonces al despertar mejor llamo a mamá o papá para iniciar la fiesta!
  3. Hábito Alimenticio Invertido: cuando el bebé es recién nacido, nosotros mismos como padres nos mentalicemos a un patrón llora-alimento. Sin embargo pasando los 6 meses, cuando tu bebé ya empezó sólidos, muestra un crecimiento en estatura y peso continuo acorde a su edad, es probable que el patrón se convierta en un hábito alimenticio invertido. Lo que quiere decir es que simplemente ha generado el hábito de comer en la noche, más que por necesidad por costumbre y lo que deja de comer tu bebé en el día lo come en la noche. La señal más evidente es cuando la primera toma de la mañana no la hacen correctamente.
  4. Muy cansado: el sentido común nos dice, “entre más cansado, dormirá mejor nuestro bebé, mejor que no haga las siestas…” Sin embargo es completamente lo contrario. Un bebé que no hace siestas en el día llegará a la hora de dormir exhausto por lo cual podrán pasar dos cosas: seguramente se dormirá en el transcurso de la rutina ó llegará híper activo ya que su cuerpo segrega cortisol para sobrellevar tantas horas despierto. Cualquiera de las opciones dificulta la capacidad para que el bebé aprenda a dormirse sólo. Adicionalmente el mismo cortisol que permanece en el cuerpo genera despertares nocturnos.
  5. Poco cansado: se trata de los casos en los que las siestas son tan largas que el bebé recupera horas que no duerme en la noche durante el día. Por ello en algunas ocasiones se debe controlar el número y tiempo de las siestas de los bebés para que correspondan a las requeridas para su edad. También existe un factor de la actividad física que realiza tu bebé en el día.
  6. Cabo emocional suelto: esa pieza del rompecabezas que queda perdida en el corazón de nuestros bebés y que regresa en la noche transformada en angustia, miedo o sufrimiento. Alguna imagen que les haya sorprendido, alguna emoción fuerte durante el día, algún cambio en la dinámica familiar, muerte de alguien cercano, embarazo, son algunas circunstancias que generan sentimientos que pueden revivir en la noche con un llanto que sólo nosotros como padres podemos reconocer.

Si necesitas ayuda para sobrellevar alguno de éstos problemas revisa nuestros pilares en nuestro sitio web www.buendíabuenanoche.com.

Baby Sleep Coach: Lorena Gasperini

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